Este dicho popular define muy brevemente la opinión que actualmente tiene la gente acerca del trabajo de un maestro. Los maestros sólo trabajan cinco horas al día, descansan por la tarde, no trabajan los fines de semana, tienen vacaciones durante tres meses, etc.
Antiguamente la gente veía en la figura del maestro, respeto. Por ello, los familiares de los alumnos tenían muy en cuenta todo lo que el maestro decía y obedecían en todo momento sus peticiones, tanto los alumnos como sus familiares. Y esto ahora no ocurre… el maestro es una figura más en el centro educativo, que coge manías a los alumnos, que no trabaja lo que debiese, que no le dedica mucho tiempo a la enseñanza, etc. Pero, ¿Qué ocurre? Que los tiempos han cambiado, que la educación no es la misma, que los alumnos tampoco son los mismos, que no somos los mismos… pero… ¿Vosotros/as qué opináis?
¿Ha cambiado la figura del maestro? O ¿Han cambiado las familias y los alumnos?
Adelma



